jueves, 29 de septiembre de 2011

Rincón de Doña Consejitos: Sobreprotección


         Actualmente, debido al ritmo frenético, la ansiedad, las prisas del día a día..., los padres/madres intentan compensar cualquier deseo o necesidad de sus hij@s con cierta desmesura, evitándoles cualquier dificultad o contratiempo. El resultado es una percepción errónea del niñ@ que se cree incapaz de resolver los problemas por sí mism@.
         Protegiendo en exceso podemos perjudicar mucho más que beneficiar, debemos tener en cuenta que nuestros hij@s viven expuestos a peligros que deben afrontar y que les servirán de trampolín para su desarrollo personal. Sobreproteger es "querer hacer la vida más fácil", lo que puede desembocar en que el niñ@ muestre un comportamiento dependiente, introvertido, sin fuerza de voluntad, con un alto grado de tiranía, exigiendo en cada momento la satisfacción de sus demandas, renunciando a sus propias necesidades, necesitando continua ayuda...
           A veces, sobreprotegemos a nuestros hij@s, cumpliendo todos sus deseos y satisfaciendo sus caprichos pues, "para un rato que pasamos juntos", lo mejor es "evitar problemas". Lo que realmente puede está ocurriendo es que los saturamos de regalos que finalmente no valoran, a fin de evitar pataletas y que, utilizan para que caigamos en un consentimiento desproporcionado que no les hace ningún favor.
           En muchos casos, los adultos fomentamos conductas más infantiles de lo que corresponde a la edad. Niñ@s que no son autónomos porque determinadas cosas se las hacen papá y mamá: "les sale mejor"(desconfianza) y "tardan menos tiempo"(impaciencia).  
       Nuestos hij@s son capaces de hacer MUCHAS MÁS COSAS de las que nosotrosos creemos. Y serán MUCHO MÁS CAPACES si les damos oportunidades suficientes.

       ¿Cómo actuar?
        Lo que sí podemos hacer es: 
  •  Ayudar a niñ@s a darse cuenta de los beneficios de hacer las cosas por sí mismos.
  • Aportar sugerencias para que solucionen los problemas con sus propios recursos.
  • Permitir que cometan errores sin anticiparnos para evitarlos. Una vez que esto suceda, analizar con ell@s la situación para mejorar.
  • Tener paciencia y ensayar todas las veces que sea necesario.
  • Preguntarles si necesitan nuestra ayuda y cómo. A veces pensamos, sentimos y actuamos en su lugar.
  • Potenciar que asuman responsabilidades colaborando, por ejemplo, en tareas domésticas. 
  • Hablar de situaciones complicadas, miedos, inseguridades..., tranquilizarlos, restar "angustia" y así fortalaceremos su personalidad.
                             (Fuente: Revista "Maestr@ Infantil")